Te dijeron que tu hermano había muerto en la isla donde vivía solo. El mar nunca devolvió su cuerpo: el ataúd que enterraste estaba vacío. Después llegó una carta, escrita por él, echada al correo días antes de desaparecer. No era una carta. Era una despedida. Y un aviso: no vengas a buscarme.
Viniste de todos modos. Tu lancha está destrozada contra el arrecife y la isla guarda silencio. Pero tu hermano está en todas partes: en lo que dejó atrás, en las puertas que cerró, en un rastro de pistas que solo tú puedes leer, porque están escritas en los recuerdos de dos niños que crecieron juntos.
Bajamar es una aventura point-and-click en primera persona. Recorre la isla a tu ritmo, examínalo todo, combina lo que encuentres y reconstruye lo que pasó de verdad, objeto a objeto.
Quince años sin una palabra. Una carta. Una isla que guarda sus secretos.
Puzles que se razonan
Objetos reales, lógica real, al estilo de las aventuras clásicas: cada solución es algo que una persona con prisa podría haber improvisado. Sin cazar píxeles, sin combinaciones absurdas.
Una historia contada por sus huellas
Cada objeto que dejó tu hermano paga dos veces: un trozo de la verdad y la llave de la siguiente puerta.
Un diario que piensa contigo
Tu cuaderno guarda lo que has aprendido y hacia dónde apunta el rastro. Nunca la respuesta.
Sin combate. Sin cronómetro. Sin cobertura.
Es 1995. Ni móviles ni ayuda en camino. Solo tú, una carta, una isla y la marea.